La noche de ayer fue de las pocas que en la vida se valoran y se añoran. Lo digo así porque fue una hora prácticamente y estuvo grandiosa. Llegaste y me miraste con esos ojos preciosos que me derriten de sólo pensarlos. Estabas empapado en agua, pero bello como siempre. No sé pero como que todos los colores te quedan precioso o yo estoy mal, ahora como el blanco jamás, ése hace que muera y reviva al instante.
Emocionante fue que te sentaras, conocieras algunas personas y cenaras junto a mi. Hablar, conversar de todo un poco y lo más excitante fue que te dejaras besar en ese lugar, que sabíamos los dos que si nos veían estábamos en problemas. Pero eso no importó, nos besamos, nos tocamos, nos acariciamos.
Wao, que lindo. Sabes dormí como una bebé. Me hubiese gustado no despertar de aquel sueño tan hermoso e invaluable.
felicidades
ResponderEliminar