
Hoy te dio por hacerme sexo oral y que bueno, me sentí una mujer especial, llena de dicha, positiva, dispuesta a luchar por mis sueños contra todo y todos. Me fascinó, porque aunque no sentí tu cuerpo sobre el mio, sentí todo el deseo que brotaba de tu piel al sentir tu lengua rozar toda mi parte femenina.
Eres un ángel, un mago, un especialista en la materia, jamás me había sentido así y tú hiciste que eso pasara. Que rico se siente esto, y más cuando lo recuerdas, cuando a tu mente llega ese momento de intimidad, de entrega, de pasión, y vuelves a sentir lo mismo que cuando estabas en el acto.
Recuerdo que grité tu nombre muchas veces con esa pasión que son propias de las mujeres cuando hacen el amor, y lo más importante, que lo disfrutan con una persona deseada. Te grité, te aruñé, pellizqué tu piel, te empujé con los pies, te pedí a gritos en una que pararas, pero nada valió, continuaste en tu afán para que yo sintiera el placer de sentir un orgasmo.
Que rico, que noche más plena, satisfactoria y llena de emociones. Gracias cariño por ese momento inolvidable.
Guay mi mai!!! Mujer, pero eso está muy profundo.
ResponderEliminar