
Las noches pasan con susurros suaves en el oído de las personas, indicándoles que la paz y la serenidad ayudan a alcanzar las metas, proyectos e ideas que se propongan en su vida.
La noche serena me recuerda que debo plantearme nuevas metas, que las que tenía es menester modificarlas y retomarlas con el mismo entusiasmo con el que me los plantee. Mas los años pasan y me voy resagando, me pongo vieja y cada vez veo más lejos mis sueños realizados.
Mas la fe es lo último que se pierde como dicen, por ende, todavía pienso en ellas pero me falta un empujoncito, una motivación para encender los motores, porque desde que inicie no pararé.
Fe paloma blanca que Dios mediante alcanzaré esas metas y muchas más.
AMÉN.-
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