
Cada día me levanto en espera de:
Que me llames;
De tocar tus labios;
De tocar tu cuerpo;
De un mensaje de amor;
De estar solos tu y yo;
De disfrutar tu cuerpo;
De verte;
De disfrutar cada poro de tu piel;
De acariciarte;
De añoñarte;
De abrazarte;
De hacerte mío;
Y de que tú quieras ser mío.
No pasa un minuto sin que mire el celular y ver que aparece tu nombre en la pantalla. Cuánto tendré que esperar para que se me borre este deseo que tengo de ti.
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