
Entender que una persona no te quiere es duro, es un dolor que tienes en el pecho, como si te fueran a picar en pedacitos. Cuánto dolor siento en mi pecho, ver cada día que no significo nada para ti, que soy una simple persona más, a diferencia de lo que yo pienso y siento por ti, que lo eres todo en mi vida, cosa que está mal.
Estoy como la canción de Thalía que dice "Amar sin ser amada, es una apuñalada". No sé qué aré con mis sentimientos, con estos deseos incontrolables que siempre surgen en mis adentros, deseos reprimidos, mutilados, cohibidos por esa persona, que hasta pienso lo hace intencionalmente.
Oh Dios, siento que muero, que desfallezco, mira que venir a enamorarme justamente de ti, ¿y es que no había otra persona en la faz de la tierra que sí me pueda convenir para no sufrir tanto? Creo, a mi entender, que ya es suficiente, que con eso puedo decir que aprendí la lección, mas yo no soy la que, solo Dios.
Hace un rato me dije a mis adentros que no derramaré una lágrima más, pero es imposible no tengo voluntad, a los dos minutos brotan ellas como si nada de mis ojos. Esta tristeza que me embarga es por la impotencia de querer pero no saber qué hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Será grato saber qué opinas de este artículo, comenta