Jamás mires atras, porque no vale la pena lamentarse de lo que hiciste, mas mira hacia el futuro y analiza cómo cambiar o remediar el pasado.

lunes, 11 de octubre de 2010

Ummm......


De nuevo me siento decepcionada de mi por empeñarme en algo, una persona si sé que no pasará más nada aparte de lo vivido.

A veces me pregunto ¿para qué Dios nos pone estas pruebas, si al fin y al cabo terminamos destrozadas, triste, sin deseos ni de vivir? De qué tipo de pruebas estoy hablando? Eso es fácil de responder. Cuando una le pide al todo poderoso algo, él nos pone situaciones difíciles que a veces no son fáciles de superar, todo para que él te demuestre si te conviene o no. Entonces, ahí comprendemos, valoramos y sopesamos más nuestros deseos antes de pedirlos.

Creo que cuando pedimos un deseo debemos hacerlo con una evaluación previa, nosotras mismas meditar, hacer un análisis minucioso de las posibles ventajas y desventajas que podrían aparecer o surgir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Será grato saber qué opinas de este artículo, comenta