Hoy tengo deseos de ti, aunque es todos los días, hoy específicamente más que nunca.
Ayer me quedé con todo el deseo, la necesidad de besarte y acariciarte, pero es un agonía. Esto es un mal diario que tengo que vivir, sentir y padecer.
Dios hasta cuándo tendré que seguir sufriendo así? Cuánto más?
Maldito el momento en que te conocí y que me enamoré de ti. Me maldigo por quererte más que a mi propia vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Será grato saber qué opinas de este artículo, comenta