
Días atrás soñé contigo, en lo bello que nos vemos juntos, abrazados, queriéndonos. Pero eso quedó ahí, tal vez si te hubiese llamado se convertiría en realidad, mas no lo hice, temo mucho a lo que me puedas decir, a escuchar una respuesta negativa de tus labios. Y otra excusa para no llamarte fue porque me lo pediste, cero llamadas y mensajes.
He sentido tantas veces que te pierdo que hasta marcar tu número me da miedo, me aterran tus palabras y el que te alejes de mi, que ya no me quieras. La situación es molesta, incómoda, pero si no deseas estar a mi lado no te puedo obligar, esa decisión es tuya, es tu voluntad.
Por más que yo desee estar a tu lado, besarte y acariciarte como meses atrás, sólo quedan en deseos y necesidades que jamás serán saciadas si ese amor, cariño, afecto no es recíproco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Será grato saber qué opinas de este artículo, comenta