
Son muchas las tardes en tu ausencia, que sólo me abrasan y me besan tus recuerdos, tu voz en mi mente. Tardes en que solo me embarga el deseo de que me acaricies, me toques la piel suavemente. No te estoy diciendo que me hagas el amor, pero sí las caricias y el afecto son necesarios y vitales para mi. No lo sabes y nunca lo sabrás, porque no quieres entrar en mi mente, no ves lo que quiero y deseo, ni cuando.
Sábado 23/4/11
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